Ischia, escudero del Virrey
By admin. Filed in Ex America |
El técnico del Atlas cuenta su estrecha relación con Bianchi, la conquista de los títulos con Vélez y Boca y los motivos que ocasionaron la ruptura entre ambos.
GUADALAJARA, Jalisco (22 de enero).- Carlos Ischia va de un lado a otro al repasar su vida. Su memoria se mantiene intacta, como si todo hubiera sucedido literalmente el día de ayer. Han pasado más de 30 años cuando un joven futbolista amateur tenía hambre de triunfar y sonríe con nostalgia al recordar cada instante atesorado en su mente.
El ahora técnico del Atlas recuerda sus días de juvenil en el modesto Chacarita Juniors, el inicio de su amistad con Carlos Bianchi, el ascenso con Vélez Sársfield, la consagración con Boca Juniors al tocar el cielo con la conquista de títulos de Liga y Copa Libertadores.
Pero como todo en la vida, nunca se llega a la perfección, y el ciclo de la relación entre Ischia y Bianchi tuvo un epílogo triste, con la ruptura de un vestidor de Boca al límite por diferencias irreconciliables con la directiva y que ninguno podía sostener.
El Pelado cuenta su historia, hace una radiografía de sí mismo como técnico y como persona.
¿Cómo fueron sus primeros pasos en el futbol?
“Cuando tenía 16 años llegué a Chacarita y a los 18 ya estaba debutando en Primera. Jugué tres años en Primera y me compró Vélez, ahí estuve cinco y pasé al Junior de Barranquilla, estuve dos años y después me compró el América de Cali, un año más y después vuelvo a Barranquilla, un año más en Vélez y terminé con cuatro meses en Chacarita, estaba en Segunda, jugué poco pues tenía la rodilla destruida, pero quería retirarme en Chacarita”.
¿Cómo empezó la aventura al lado de Bianchi?
“Estuvimos tres años y medio de compañeros en Vélez. Él se regresó a Francia a jugar, para terminar su carrera y después trabajara como entrenador en el Rennes; también me quiso llevar a jugar en Europa. Yo me retiré en 1991 e hice el curso de entrenador, en ese entonces mi ex esposa fue a Europa con mi mamá y una amiga; anduvieron en Italia y pasaron por Francia, pues había muy buena relación con Bianchi. Carlos le preguntaba que qué hacía yo y le decía que yo sería técnico de Vélez. A los seis meses lo buscan de Vélez y dijo que sí, pero si yo trabajaba con él. Estuvimos nueve años juntos”.
¿En Vélez hicieron un equipazo?
“Trabajamos ahí tres años y medio y ganamos seis títulos: una Libertadores, una Intercontinental, una Interamericana y tres Campeonatos locales en tres años y medio, de ahí nos fuimos a la Roma de Italia. Luego a Boca, donde ganamos dos Libertadores, una Intercontinental y tres campeonatos locales. Doce títulos, yo trabajé con él hasta el 2001, pues le dije que dejaba de trabajar y empezaba solo, en abril de 2002 y me llamó Vélez y él en 2001 no trabajó más y en el 2003 volvió a Boca y ganó otros tres títulos más”.
¿Estuvo con Bianchi en la Final contra Cruz Azul?
“Sí y el año anterior de ese Campeonato jugamos la Semifinal contra el América y llegamos tres días antes en el Distrito Federal, es lo peor que te puede pasary cuando vi la planeación le dije a Carlos que era una locura y en ese tiempo el avión hacía escala en Cancún y le decía que nos quedáramos en Cancún y que voláramos en la noche anterior, le decía que los jugadores se iban a morir y bueno perdimos 3-1, pero perdíamos 3-0 y Samuel hizo el gol. Al otro día al Negro Ibarra le salía sangre de los oídos. Al otro año nos quedamos en Cancún y viajamos la noche anterior y ese partido lo ganamos 0-1 con gol del Chelo Delgado y después perdimos en Argentina”.
¿Por qué nunca le dieron la selección a Bianchi?
“Está peleado con Grondona. Carlos es un tipo difícil de carácter, jamás te acepta una crítica. Me peleé con él 20 mil veces por distintas cosas, por jugadores, sistemas, partidos, viajes y un día nos pasó en la Semifinal de la Libertadores en el 2001, que ganamos en penaltis. Él no podía salir al banco porque estaba expulsado y salí yo, al final él no bajó enseguida al vestuario porque sabía que existiría un conflicto entre jugadores y dirigentes por los premios y porque los dirigentes dijeron que el equipo no tenía la misma actitud y que los títulos los habían afectado. Cuando terminó el partido y el equipo pasó a la Final. Los jugadores se pusieron camisetas blancas y las rayaron en contra de los dirigentes. Serna [Narciso] estaba preparado para salir y le dije que no saldría solo, si lo hacía lo echarían. Sus demás compañeros lo siguieron y le dije si son varios yo les hago entrar a la prensa al vestuario. Carlos Bianchi no quería nada con el periodismo, si los fotógrafos entran ya no es problema de los jugadores y al final de cuentas el problema sería para mí. Los fotógrafos y camarógrafos transmitían en vivo y empezaron a llamar los dirigentes, que frenaran eso. A la media hora, cuando llegó Carlos y empezó a los gritos. Yo dije ‘se acabó mi trabajo en Boca’. Bianchi decía que era una vergüenza y yo le dije ‘por qué no viniste antes, si sabías que iban entrar los periodistas. Si tienes que echar a uno échame a mí’. Se hizo un silencio en el vestuario. En el hotel ni parecía que habíamos ganado. A los días me cita el vicepresidente Pedro Pompilio y me dijo ‘¿qué te pasa, tienes algún problema con los dirigentes? Le contesté que los voy a tener hoy, mañana y siempre, cuando los dirigentes son delincuentes siempre voy a tener problemas con ellos, cuando no saben hacer las cosas y no son responsables”.
Un personaje delirante
Las expresiones de Carlos Ischia son de un tipo que en sus 53 años de vida ha probado todos los contrastes.
A la distancia se carcajea de cualquier experiencia buena o mala que ha vivido.
En la entrevista con La Afición realizada en un restaurante argentino, el ahora técnico del Atlas es reconocido por la gente que asiste y por algún mesero que le solicita el autógrafo, aunque sea aficionado al acérrimo rival, Chivas.
Ischia decide no acompañar con vino tinto las empanadas, ensalada y los finos cortes de carne; pero el pay de plátano lo digiere con un café espresso.
De pronto, Carlos recibe alguna llamada telefónica, pero no deja de estar atento a la plática de los que están a su alrededor y cuando se percata de la sorpresa que causa esa virtud, pregunta: “¿Para qué tenemos dos oídos y dos ojos? Es lo que les digo a los jugadores cuando les van a cobrar una pelota parada, un ojo es para ver al ejecutor y el otro para ver a los otros contrarios”.
La plática podría durar horas, pero Ischia tiene trabajo por hacer, porque su Atlas enfrenta mañana al Monterrey.
El dato
Andrés Chitiva se perderá el partido contra Monterrey, y probablemente también el de santos, por una lesión muscular
Notice: link_pages is deprecated since version 0.0! Use wp_link_pages() instead. in /homepages/10/d295664790/htdocs/red/wp-includes/functions.php on line 2970



Wednesday, May 12th 2010 at 11:34 am
10 MIL PERSONAS Y ALEXIS VIERA AGUANTA LA ASAMBLEA Y SE QUEDA… http://www.facebook.com/pages/10-MIL-PERSONAS-Y-ALEXIS-VIERA-AGUANTA-LA-ASAMBLEA-Y-SE-QUEDA/126560034021256 … PASA LA PAGINA FACEBOOK!!!! ENTRA Y DALE EN “ME GUSTA” Y SUGIERE LA PAGINA A TODOS TUS AMIGOS!!!!